La corrosión ocurre en presencia de soluciones acuosas o electrolitos y es la principal causa de degradación de los metales. Dependiendo de su apariencia y mecanismo, los tipos de corrosión más frecuentes se pueden clasificar de la siguiente manera:

1) Corrosión uniforme:
Es la forma más común de corrosión y se caracteriza por una reacción electroquímica que ocurre de manera homogénea en toda la superficie expuesta del metal. Con el tiempo, esto provoca un adelgazamiento progresivo hasta la falla del material.
La corrosión uniforme puede prevenirse o reducirse mediante la selección de materiales adecuados, el uso de recubrimientos, la aplicación de inhibidores o la protección catódica.

2) Corrosión localizada:
2.1 Corrosión microscópica
2.1.1 corrosión intergranular
Este tipo de corrosión ataca preferencialmente los límites de grano de una estructura metálica, mientras que la matriz de los granos permanece relativamente intacta. Como resultado, el material se debilita y pierde su resistencia mecánica, provocando la separación de los granos y la desintegración de la aleación.

2.2 Corrosión macroscópica
2.2.1 corrosión galvánica
Ocurre cuando dos metales disímiles están en contacto eléctrico dentro de un medio conductor o corrosivo, generando una diferencia de potencial entre ellos. Este proceso da lugar a un flujo de electrones que acelera la corrosión del metal más anódico mientras protege al metal catódico.
Las series galvánicas permiten predecir el riesgo de corrosión galvánica entre dos metales: cuanto mayor sea la separación entre ellos en la serie, más intenso será el deterioro del material anódico y mayor será la protección del material catódico.

2.2.2 corrosión por picaduras
Es un tipo de ataque altamente localizado que genera pequeños orificios en la superficie del metal. Para que una cavidad se considere una picadura, su profundidad debe ser igual o mayor que su diámetro.
Este fenómeno ocurre en metales y aleaciones pasivas cuando están expuestos a ambientes que contienen iones agresivos como cloruro, bromuro, yoduro o perclorato, siempre que el potencial del material supere el denominado «potencial de picadura».

2.2.3 corrosión por erosión
Se produce cuando un fluido en movimiento, con o sin partículas en suspensión, desgasta la superficie metálica a velocidades superiores a un umbral crítico. La velocidad del fluido influye directamente en el grado de corrosión, ya que puede eliminar capas protectoras e incluso material metálico.

2.2.4 corrosión por hendiduras
Se presenta en espacios estrechos o confinados donde el líquido puede ingresar, pero su circulación es limitada, favoreciendo la acumulación de agentes corrosivos. Es común en uniones traslapadas, conexiones entre tubos y placas de intercambiadores de calor, entre otros.
La protección catódica puede ayudar a prevenir este tipo de corrosión, manteniendo el potencial del material por debajo del umbral crítico.


